miércoles, 2 de octubre de 2013

Lo soñaron adolescentes, lo concretaron como adultos

La mayor revuelta estudiantil de toda Europa se llevó a cabo entre los meses de Mayo y Junio de 1968 en Francia y, posteriormente, fue conocida como “Mayo francés”. Los adolescentes se opusieron  al capitalismo y  la sociedad de consumo. Su revuelta ha alcanzado propagarse por Europa y América, manteniéndose aún en la actualidad.
También conocida como “semana rabiosa” tuvo lugar desde el 3 al 15 de mayo. Al grupo de estudiantes se le sumaron, en primera instancia, varios grupos políticos como las Juventudes Comunistas Revolucionarias, el Partido Socialista Unificado y núcleos anarquistas extraparlamentarios y trotskistas.
Los manifestantes de este levantamiento, totalmente organizado, tomaron las casas de estudio, amenazaron a los ayuntamientos y oficinas públicas alzando la voz en contra al gobierno de Charles de Gaulle. Quién en un principio sostuvo que solo se trataba de un grupo de “agitadores” pero que con el correr de los días llego a temer el avance de este movimiento y una posible huelga general.
Como toda movilización se caracterizó por la violencia y se presentó una guerra de posiciones donde de un lado se encontraban los 10.000 estudiantes y del otro la policía militarizada. Los heridos y los detenidos continuaban acrecentándose en número hasta llegar a concretarse el estado de sitio dentro del Barrio Latino.
 Herbert Marcuse, filósofo norteamericano y referente del movimiento, sostuvo: “La violencia de los estudiantes no es sino la respuesta a la violencia institucionalizada de las fuerzas de orden”. Además expresó: “Creo que los estudiantes se rebelan contra nuestro modo de vida y rechazan las ventajas de esta sociedad, así como sus males y aspiran a un mundo donde la concurrencia, la lucha de las personas, entre ellas, el engaño, la crueldad y la represión no tendría razón de ser”.
Ya no sólo era el sueño de un grupo de estudiantes y algunos grupos políticos, también se plegaron los alumnos  secundarios (liceístas), la CGT y la CFDT así también varios intelectuales como Jean Paul Sartre  y ganadores del Premio Nobel como Alfred Kastler y Jacques Monod.
Entre el 10 y el 11 de Mayo se formaron barricadas en torno a las Universidades a las que se unieron jóvenes obreros desobedeciendo a la burocracia sindical. El lunes 13 de dicho mes se realizó la manifestación más grande donde un millón de personas desfilaron a través de la ciudad vociferando en contra del gobierno.
Finalmente el 14 se concretó lo que tanto temía Charles De Gaulle. Manifestaciones estudiantiles y grupos de acción partieron hacia las fábricas para captar la atención de los obreros y sumarlos a su lucha. El miércoles 15 cerca de 200 obreros jóvenes toman la fábrica Renault y  en pocos días Francia quedó paralizada, concretándose por medio de diez millones de obreros, una huelga general.
El movimiento parisino causó tal impacto que se extendió a los Estados Unidos, Berlín, Madrid, Roma, Tokio, Estambul, Río de Janeiro, Montevideo, México,  Córdoba  y Rosario. Dentro de la Argentina se puede trazar un paralelismo con el peronismo radicalizado y la reforma universitaria  dónde, en dichas circunstancias, los jóvenes decidieron revelarse frente a la sociedad conservadora  y salir protestar. Aunque la contradicción radica con “la nueva izquierda”, ya que Perón decía admirar a Gaulle, adversario de los estudiantes franceses. Olvidando también que durante la Segunda Guerra Mundial, Perón se mostró opositor al líder Francés. Dejando a las claras las ambigüedades características del peronismo. 










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