miércoles, 25 de septiembre de 2013

Estrategias para una revolución ¿o elección?

El 17 de Octubre de 1945 se produjo en Buenos Aires, por primera vez, una movilización de la clase obrera. No fue una simple manifestación protestataria, fue una Gran Rebelión Popular mediante la masiva participación y movilización de los trabajadores. Junto con ella se instauró la figura del general Juan Domingo Perón como líder de los oprimidos, los no escuchados y así se dio lugar a una nueva forma política, el "Peronismo".


Las clases medias bajas y bajas de Argentina vieron en la persona de Juan Domingo Perón un referente, alguien en quien podían confiar, que podría escuchar y hacer cumplir sus reclamos. La respuesta a esta confianza otorgada por el pueblo no tardó en llegar y los obreros recibieron mejoras salariales como el aguinaldo, más y mejores vacaciones. También se defendieron los derechos de los niños, a los que, hasta por ese entonces, se los hacía trabajar aprovechando su contextura física.
Perón había sido destituido de sus cargos como vicepresidente y secretario de Trabajo y Previsión en el gobierno militar y, finalmente el  13 de dicho mes fue detenido y luego trasladado a la prisión en la isla Martín García. Estos hechos propagaron la semilla de la revolución en el proletariado y comenzó a correrse el rumor, desde los primeros días del mes, de una huelga que distó de lo espontáneo sino más bien lo organizado, que finalmente se llevo a cabo el 17 de Octubre.
Obreros de fábricas, frigoríficos y empleados del puerto, entre otros, que provenían de distintas ciudades de Buenos Aires marcharon hasta la casa de gobierno dónde finalmente Perón, mediante un discurso consolador, intentó calmar a los “cabecitas negras”.
El hecho más repudiable de esta manifestación fue la violencia. Si bien ese día quedó marcado en la historia del país, no puede considerarse todo “color de rosas” y dejar de lado los reprensibles hechos que provocó la clase obrera mientras quería hacer valer sus derechos.
 Años más tarde, en 1947, se instauraba el voto femenino teniendo como máxima exponente a Evita. Se puede notar la intención del Peronismo de querer abarcar los sectores de mayor cantidad de electores como ser los excluidos, la juventud y las mujeres, para buscar un rédito a su partido en las futuras elecciones.
En 1945 no todo fue una celebración, también hubo allí una fuerte descarga de resentimiento de clase y amargura. Beneficiándose de una policía ausente, arrojaron piedras frente a las oficinas del diario El Día, atacaron negocios, casas particulares, universidades, invadieron y saquearon el depósito de la fábrica de cerveza Quilmes, exponiendo el lado, acertado en base a su conducta, por lo que se conoció este hecho como “el aluvión zoológico”.