Las clases medias bajas y bajas de Argentina vieron en la
persona de Juan Domingo Perón un referente, alguien en quien podían confiar,
que podría escuchar y hacer cumplir sus reclamos. La respuesta a esta confianza
otorgada por el pueblo no tardó en llegar y los obreros recibieron mejoras
salariales como el aguinaldo, más y mejores vacaciones. También se defendieron
los derechos de los niños, a los que, hasta por ese entonces, se los hacía
trabajar aprovechando su contextura física.
Perón había sido destituido de sus cargos como
vicepresidente y secretario de Trabajo y Previsión en el gobierno militar y,
finalmente el 13 de dicho
mes fue detenido y luego trasladado a la prisión en la isla Martín García.
Estos hechos propagaron la semilla de la revolución en el proletariado y comenzó
a correrse el rumor, desde los primeros días del mes, de una huelga que distó
de lo espontáneo sino más bien lo organizado, que finalmente se llevo a cabo el
17 de Octubre.
Obreros de fábricas, frigoríficos y empleados del puerto,
entre otros, que provenían de distintas ciudades de Buenos Aires marcharon
hasta la casa de gobierno dónde finalmente Perón, mediante un discurso
consolador, intentó calmar a los “cabecitas negras”.
El hecho más repudiable de esta manifestación fue la
violencia. Si bien ese día quedó marcado en la historia del país, no puede
considerarse todo “color de rosas” y dejar de lado los reprensibles hechos que
provocó la clase obrera mientras quería hacer valer sus derechos.
Años más tarde, en
1947, se instauraba el voto femenino teniendo como máxima exponente a Evita. Se
puede notar la intención del Peronismo de querer abarcar los sectores de mayor
cantidad de electores como ser los excluidos, la juventud y las mujeres, para
buscar un rédito a su partido en las futuras elecciones.
En 1945 no todo fue una celebración, también hubo allí
una fuerte descarga de resentimiento de clase y amargura. Beneficiándose de una
policía ausente, arrojaron piedras frente a las oficinas del diario El Día,
atacaron negocios, casas particulares, universidades, invadieron y saquearon el
depósito de la fábrica de cerveza Quilmes, exponiendo el lado, acertado en base
a su conducta, por lo que se conoció este hecho como “el aluvión zoológico”.
